Defendió que la reforma sanitaria de Massachusetts era necesaria para rebajar el coste de la asistencia sanitaria en su estado y enfrentar el creciente número de residentes no asegurados. La definió como una propuesta mucho más modesta que el ObamaCare y no como un programa gubernamental de seguro. Considera que el ObamaCare supone que el gobierno tome el control del sistema sanitario y augura un desastre económico. Es partidario de que los estados puedan experimentar.
Prometió que, en cuanto asuma la Presidencia, firmará una orden ejecutiva que dé facilidades a los 50 estados para renunciar al ObamaCare y empezar así el proceso para su completa revocación. Prometió que en su lugar emprenderá un programa de incentivos a los estados para que éstos aprueben sus propias reformas basadas en el mercado. Se propone restaurar el liderazgo de los estados para que administren su responsabilidad y sus recursos en materia sanitaria, ofrecer deducciones fiscales a los individuos que contraten su propio seguro y a las empresas que lo contraten para sus empleados, y convertir el sistema sanitario en un mercado de consumidores en lugar de un programa gubernamental.
Romney está abusando del look casual. El de ayer era un discurso de corbata.
Parece ser que por problemas de Blogger se han borrado dos posts que publiqué ayer.
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