sábado, 12 de mayo de 2012

Romney en la Liberty University

El Gobernador Mitt Romney ha sido el orador principal en la ceremonia de graduación de este año de la Liberty University de Lynchburg, Virginia, un marco ideal para reclamar el apoyo de la comunidad evangélica a su candidatura presidencial.

Fundada en los años 70, en pleno florecimiento del movimiento evangélico, se trata de la universidad cristiana más grande del mundo, y la octava universidad de EEUU en número de estudiantes (cerca de 65,000), doblando en número de estudiantes, por ejemplo, a la universidad pública de Virginia.

El discurso de Romney ha sido más personal que político, con historias sobre su extensa familia de 18 nietos y sobre cómo nunca se arrepintió de perder algunas oportunidades en sus negocios por estar con su mujer y sus cinco hijos. 

Pero no ha podido evitar referirse a dos grandes temas de debate de las últimas semanas: matrimonio homosexual y libertad religiosa a cuenta del conflicto entre las políticas anticonceptivas de la administración y las instituciones religiosas.

Ha admitido que "la imperecedera institución del matrimonio" está siendo tema de un "debate democrático," y ha reafirmado su opinión de que "el matrimonio es la relación entre un hombre y una mujer," provocando una gran ovación de pie.

No ha pronunciado la palabra "mormón" pero sí ha hecho mención a su fe y lo ha enlazado con los valores judeo-cristianos: "Gente de diferentes fes, como la vuestra o la mía, a veces nos preguntamos dónde podemos encontrarnos en un propósito común, cuando hay tantas diferencias en credo y teología. Sin duda, la respuesta es que podemos coincidir en el servicio, en valores morales compartidos sobre nuestra nación, derivados de una visión común del mundo."

2 comentarios:

Juan dijo...

Me aburre muchísimo Romney, casi nunca puedo ver un vídeo suyo de más de 5 minutos. Es tan robótico. Obama tampoco es que sea mucho más entretenido, pero es que Romney es la personificación del aburrimiento.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

La verdad es que todos echamos en falta la chispa y vivacidad de Tim Pawlenty en la campaña.