martes, 6 de noviembre de 2012

Ansiedad


(Foto: Corbis)

George W. y Laura Bush esperan resultados con gesto cansado en la mansión del Gobernador de Texas en Austin, la noche del 7 de noviembre de 2000. Jeb Bush habla por teléfono con Florida.


(Foto: Corbis)

Bush sigue los resultados por televisión mientras su directora de comunicaciones Karen Hughes le observa.


(Foto: Corbis)

Gesto de preocupación de Karen Hughes mientras avanza el escrutinio en Florida y la ventaja de Bush se estrecha a unos pocos cientos de votos. Su hijo también anda por ahí.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Estas fotos son extraordinarias. Muy bien, Antxon.

Rockford.

Pedrito de Andía dijo...

Son tan buenas que resulta posible imaginar las conversaciones, las sensaciones... la boca reseca, los dedos que martillean en el sofá, las llamadas de apoyo de los hijos, la respiración lenta... Así debe sentirse Romney ahora mismo. Casi ocho años de su vida (incluyendo el proceso de primarias de 2008 y todo el actual) van a resolverse en cuestión de horas. Con casi total seguridad, nunca volverá a tener una oportunidad así (Nixon la tuvo, pero es poco probable).
Hay quien dice que ser político hoy en día es fácil, que te lo dan todo hecho y tienes que limitarte a seguir las instrucciones de expertos en márketing y de gestores expertos. Pero no. Para aguantar sereno una noche electoral o la media hora antes de un debate presidencial, hay que tener temple de acero. Debe ser bonito, aunque duro, vivir eso desde dentro.

Half Nelson dijo...

Joder, yo estaría más acojonado por ganar que por perder. Solo pensaría: "Buuu, que marronazo..." Por eso no valgo pa la política, jeje.

Hablando en serio, hoy será una locura para ambos, pero imaginad esos segundos de soledad en el baño, o vistiéndose... Na, yo creo que son carne de política, seguro que lo están disfrutando.

Y Obama, en el momento en que sepa que pierde (si pierde), tiene que ser una sensación bestial de "hala, se acabó. Punto final". De 100 a cero en unos minutos, si te paras a pensarlo es alucinante.

Pedrito de Andía dijo...

Sí, yo creo que me temblarían las manos al hacerme el nudo de la corbata.
Es verdad, Half, que Romnney y Obama son carne de política, y es posible que estén completamente acostumbrados a un town hall meeting, un debate, una entrevista televisiva... pero jamás se acostumbrarán a estar a punto de ser presidente de EEUU. Es algo que sólo te pasa una vez en la vida (salvo excepciones muy raras). Dudo que lo estén disfrutando, sobre todo porque nadie sabe quién va a ganar. Seguramente, Obama sí disfrutó la ocasión anterior: tenía todas las de ganar.

Según avanzan las horas, sigo sin tener nada claro. No tengo ni idea. Creo que Romney va a ganar el voto popular, pero el voto electoral es casi una lotería, hay centenares de combinaciones posibles y creo que, llegados a este punto, las dos campañas creen que pueden perder.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Depende de la personalidad de cada cual. Gerald Ford se fue a dormir en el 76. Ya no queda gente así en la política. Ahora todo lo que importa es ganar. Carter salió a aceptar la victoria antes de que Ford aceptase la derrota porque ya estaba durmiendo cuando proclamaron ganador.

Dewey en el 48 y Hughes en el 16 también se fueron a dormir.

Anónimo dijo...

Si Bush hubiera sabido en ese momento que le esperaba con el 11-S.

Rockford.