lunes, 10 de septiembre de 2012

Paul Ryan en This Week (ABC)

6 comentarios:

Half Nelson dijo...

Preguntilla que no viene a cuento...

Viendo como lleva Boston la campaña, me asalta una duda, ¿podemos calificar de campaña desastrosa a algún ticket Presidente/Vice en el siglo XX y lo que llevamos de XXI?

Para qué engañarnos, me asaltó la duda pensando en McCain-Palin, aunque el adjetivo desastroso en este caso quizá sea excesivo.

Puede ser que Boston no gane, pero no están ni mucho menos haciendo mal las cosas. Mirando por ahí, parece que la campaña de Bob Dole podría ser también candidata a pifia, pero no acabo de verlo claro.
¿Qué opináis, se puede hacer un ranking de campañas-desastre?

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Es muy complicado porque habría que aclarar primero qué es exactamente lo que determina que una campaña sea desastrosa o exitosa. ¿La financiación? ¿El número de oficinas? ¿El número de votantes contactados por teléfono o e-mail? ¿El número de voluntarios? ¿El programa ideológico? ¿La calidad de producción de los anuncios de televisión? ¿Las cualidades del candidato como campaigner? ¿El historial del candidato? ¿El papel del running mate? ¿La estrategia de comunicación? ¿El trato con la prensa? ¿La frecuencia de mítines? ¿El tiempo dedicado a preparar los debates? ¿Las primarias? ¿Solo la elección general? ¿La vida familiar de los candidatos?

Las campañas son largas en el tiempo, pasna por diferentes fases, y hay demasiados factores que condicionan el éxito o el fracaso.

La campaña de Romney es muy profesional y disciplinada. Pero algunos pensarán que son demasiado conservadores, poco audaces, que no arriesgan, que parece que van siempre a buscar el empate y nunca a noquear al adversario. Y al final, como a todas las campañas, se le juzgará por el resultado.

La campaña de McCain fue caótica, indisciplinada, mal financiada. Y con un candidato muy errático como campaigner, pero con un prestigio personal que es lo que le permitió mantener la dignidad y no acabar en un absoluto desastre. Esa campaña con un candidato sin carisma hubiera terminado perdiendo terriblemente. Pero el ticket tenía carisma. Tanto McCain como Palin tenían capacidad para conectar con la gente.

De Dole, como de otros candidatos que se enfrentaron a Presidentes populares, poco se puede decir. Dole seguramente haya sido el candidato presidencial más honrado, decente e íntegro de todos los que ha habido en nuestro tiempo. Pero qué podía hacer a sus 73 años, en la época equivocada, frente a un Presidente carismático y con buenos resultados.

Seguramente la campaña que mejor encaja en la definición de desastrosa en todos los sentidos sea la de McGovern en el 72.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Y aún siendo muy desastrosa, la de McGovern aportó muchas cosas nuevas. Y fue un enorme éxito en la fase de primarias. Así que todo es relativo.

La de Dukakis también debe ser considerada como muy mala, sobre todo porque lo tenía todo para ganar ese año. Pero ahí creo que lo que falló fue la personalidad del candidato.

Pedrito de Andía dijo...

¿Qué opinas de la campaña de Barry Goldwater vs Johnson?

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Goldwater'64 es como el Cid que gana guerras después de muerto. La campaña de Goldwater fue juzgada negativamente en 1964, ya que fue interpretada como una catástrofe para el GOP. Pero con el paso del tiempo está claro que Goldwater le sirvió al GOP para encontrar un discurso propio, que con el paso de los años se volvió más atractivo que el discurso liberal tradicional por el que había sido derrotado en el 64.

Half Nelson dijo...

A informarme de todo ello voy, XD.