jueves, 30 de agosto de 2012

Tampa: Paul Ryan



El Congresista Paul Ryan sorprendió con una intervención orientada a desmontar las políticas de Obama. Contrastó las dos visiones enfrentadas en estas elecciones. Lo hizo con un lenguaje para swing voters, proyectando un sentimiento de participación afectiva en la realidad de esos pueblos que alrededor del país no ven llegar la recuperación prometida.

Habló de impuestos, energía, deuda, ayudas sociales y del ObamaCare, que describió como la mayor amenaza contra el Medicare y como una ley que no tiene lugar en una sociedad libre. Y lamentó el pesimismo, el desempleo juvenil y la frivolidad del Obamismo que condenan a los jóvenes a vivir el resto de sus veintitantos años en sus habitaciones de la infancia, mirando decadentes pósters de Obama y preguntándose cuándo podrán poner en marcha sus vidas.

Presentó a Romney como un líder decisivo preparado para transformar la economía, y prometió que el ticket republicano estará a la altura del momento y afrontará las tareas más duras, liderando y asumiendo la responsabilidad, en contraste con echar la culpa a los demás, como dijo que hace este gobierno.

Aclamó el individualismo. Recordó la fuente natural de los derechos y dijo que nada de reemplazar los principios fundadores, sino volverlos a aplicar.

Utilizó apuntes biográficos para comunicar ciertos aspectos, invocando a sus padres y a sus orígenes en Janesville, Wisconsin. Y no se olvidó de Ronald Reagan, haciéndose eco de su "Tiempo para elegir" de 1964, ni de rendir tributo a Jack Kemp. Los dos iconos conservadores más representativos para las últimas generaciones.

Transcripción del discurso.