domingo, 19 de agosto de 2012

Cómo se forjó la relación entre Romney y Ryan


(Foto: Zac Moffat/ El Gobernador Romney y el Congresista Ryan siguiendo los resultados de la primaria de Wisconsin, en abril.)

The New York Times publica una imperdible historia que nos descubre cómo se fue forjando la relación política entre Mitt Romney y Paul Ryan.

El primer encuentro se remonta a hace cinco años, cuando el ex Gobernador de Massachusetts visitó al Congresista en su oficina del Capitolio para recibir un cursillo acelerado en política presupuestaria federal antes de afrontar su primera campaña presidencial. Lo que iba a ser un intercambio de ideas de 15 minutos, se prolongó durante una hora.

Desde entonces, Romney mantuvo abierta la comunicación con Ryan, probablemente en un primer momento pensando solo en atraer su endorsement de cara al 2012: con llamadas para felicitarle por su sexta reelección en 2010 o para desearle suerte cuando fue escogido para dar la réplica al discurso sobre el estado de la Unión de Obama en 2011.

Este año, en su segundo intento por alcanzar la Casa Blanca, Romney intensificó sus consultas a Ryan sobre asuntos económicos, Medicare, Seguridad Social o política fiscal, antes incluso de obtener su endorsement en el mes de abril en la primaria de Wisconsin, y reclutó a algunos de sus asesores para su campaña presidencial. Todo ello condujo a largas y frecuentes conversaciones sobre temas sustanciales entre los dos hombres. Ryan se convirtió en algo así como un consejero externo. Y conectaron.

Hay muchos de los elementos que contribuyeron a fomar otros tickets, como el Bush-Cheney (la búsqueda de alguien con contenido) o el Clinton-Gore (la afinidad intelectual y la química). También hay algo de la relación Reagan-Kemp, el joven Congresista experto en asuntos fiscales que aporta ideas para la política nacional al viejo Gobernador; aquel ticket no fue posible por la necesidad de buscar equilibrios electorales, pero era el deseado por muchos delegados de Reagan en 1980.