lunes, 20 de agosto de 2012

Newsweek: Obama tiene que irse



Esta es la provocadora nueva portada de la ultraliberal y pro-Obama Newsweek que habrá dejado a más de un lector habitual shockeado. En páginas interiores, el historiador Niall Ferguson argumenta que Obama ha roto sus promesas en economía y déficit y que el ticket republicano es la única esperanza.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Anonadado me quedo. Me imagino que en la próximas semanas Newsweek entonará el mea culpa obananista con docenas de artículos sobre lo genial que es el líder y lo malvados que son los republicanos.

Un saludo:
Cornelio Sila

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Es algo muy raro. Supongo que es para llamar la atención, salir en otros medios, y vender más.

No me extrañaría que próximamente publiquen una portada planteando el argumento contrario.

Newsweek hace mucho que dejó de ser una revista seria. Pero los demócratas mantenían que lo era, que era una revista seria, así que supongo que lo siguen pensando.

Anónimo dijo...

He leído por ahí que Newsweek lleva una buena temporada de capa caída y que podría tratarse de un cambio de estrategia comercial para tratar de captar lectores moderados politicamente hablando.

De todas maneras Nial Ferguson, el historiador que firma el artículo, siempre ha sido un rara avis allá donde escribiera. Demasiado conservador para la izquierda y demasiado libertario para la derecha.

Un saludo:
Cornelio Sila

Anónimo dijo...

PD: Otros, como POLITICO si que siguen en su línea. Ahora dan la noticia exclusiva de que unos congresistas republicanos se han ido de fiesta en Israel. Lo indignante es que el FBI ratifica la noticia. ¿Estamos ante el inicio de la guerra sucia por parte de Obama?

Cornelio Sila

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

El Newsweek pertenecía desde los años 50 y hasta hace unos 3 años a la familia Graham (The Washington Post). Tuvo sus años de respetabilidad. Yo lo compraba cuando era adolescente en los años 90 y aún guardo algún ejemplar. Creo que la deriva empezó al morir Katharine Graham. Y desde que lo compró el mismo conglomerado que tiene The Daily Beast la cosa ha ido a peor.