martes, 7 de agosto de 2012

Una isla de tranquilidad


(Foto:Life)

El Senador Stuart Symington, de Missouri, saluda a sus seguidores a su llegada al Hotel Biltmore de Los Angeles, centro de la acción durante la convención demócrata de 1960.

Symington contaba con el apoyo del ex Presidente Truman y era la segunda opción de casi todos los delegados. Llegaba a la convención como un candidato pasivo, esperando emerger en una segunda votación si en una primera los favoritos se anulaban entre sí. Y para mantener intacto su prestigio, no se sumó al movimiento de Stop Kennedy promovido por las fuerzas de Johnson. Tampoco descartaba la Vicepresidencia y sus partidarios aseguraban a los hombres de Kennedy que, con él en el ticket, Kennedy podría ganar California y no necesitaría Texas.

Robert Novak, entonces en el Wall Street Journal, describió la campaña pasiva de Symington como "una isla de tranquilidad" en mitad de las turbulencias de la convención. La razón, según Novak, era "la ausencia de un demonio en las entrañas del cortés caballero de Missouri que le empuje irresistiblemente hacia la Casa Blanca... El señor Symington da la impresión de que su vida continuaría igual que antes aunque nunca se convirtiera en Presidente."