miércoles, 17 de octubre de 2012

Obama al ataque en un debate irritante


(Foto: Jim Young/Reuters)

Los candidatos han manejado bien los detalles básicos del formato town hall: dejar a un lado las historietas y ofrecer respuestas sencillas y concisas, comprometerse con el interrogador dándole las gracias por su pregunta y dirigiéndose a él por su nombre, y responderle mirándole sin olvidar que también hay público siguiéndote fuera de la sala.

Sin embargo, no han renunciado a desplegar el tipo de ataques más frecuentes en los cara a cara clásicos, aún a riesgo de dejar una impresión mezquina y desesperada en ocasiones, haciendo el debate algo desagradable de seguir, especialmente para los indecisos. El estar delante de esa especie de foro de ciudadanos no los ha frenado de poner por momentos más atención en el oponente que en los temas de conversación lanzados por los ciudadanos-interrogadores.

Obama ha sido el más interesado en dar vigor al enfrentamiento mostrándose como un candidato mucho más brioso que el del primer debate. Esta vez no ha sido nada tímido a la hora de corregir lo que consideraba que eran afirmaciones erróneas de su rival y ha estado emocionalmente expresivo y revelador.

Romney ha querido actuar como el front-runner, buscando el modo de pelear manteniendo cierta distancia. Con un estilo firme pero más benévolo a la hora de defenderse cada vez que el Presidente distorsionaba la realidad. No ha querido extralimitarse pero se ha encontrado con un problema inesperado: además de con Obama, ha tenido que lidiar con una moderadora que lo ha desmoralizado metiendo opinión y dándole a Obama hasta un 9% más de tiempo.

Obama se ha impuesto en lo visual y en el juego de expectativas. Ha aprovechado mejor las oportunidades. En contenido, el resultado ha sido inconstante dependiendo de cada materia. Obama ha estado muy convincente asumiendo la responsabilidad y defendiendo a su administración en la polémica por los ataques de Benghazi, que al ser lo más emotivo es lo que quedará en la memoria, y ha dominado los temas secundarios como la inmigración; Romney ha ganado la discusión en economía y política energética porque los hechos le favorecen y ha concretado por primera vez qué le diferencia de Bush, algo que los independientes necesitaban escuchar.

Pero es improbable que el tono partidista de la discusión haya resuelto las dudas de los indecisos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Romney y su oleoducto salvaran a Estados Unidos de depender de los musulmanes

Fito

Anónimo dijo...

ajjajaja, sí esa es su mejor propuesta....


Janine Rodriguez

Sebastián Sarmiento dijo...

Algunas cosas

1. Yo entiendo que sea tu blog, pero decir "cada vez que el Presidente distorsionaba la realidad" le quita peso al análisis que haces del debate. Además la vez pasada Obama también tuvo un poco más de tiempo que Romney y poco que le sirvió.

2. Romney debe saber que debe tener cuidado de separarse de Bush. Claramente puede servirle para ganar la elección, pero alejarse demasiado de la base republicana no es muy buena receta para gobernar después; de hecho, de conservar la mayoría en el Senado, yo creo que se va a terminar entendiendo más con los Demócratas que con los dementes como Jim DeMint o Rand Paul.

3. En mi opinión, Romney lo hace muy bien cuando se trata de economía (entiéndase muy bien en el sentido de lo que los norteamericanos les gusta, a mí sus políticas económicas me parecen un asco), pero me parece que comienza a cantiflear cada dos por tres cuando se trata de temas sociales y/o culturales. De ganar la presidencia Romney, ¿puede esto costarle apoyos dentro de la base conservadora, o mientras mantenga resultados económicos decentes, a pocos les va a importar?

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

1. El Presidente ha distorsionado la realidad varias veces, empezando por lo que ha dicho de la exploración en tierras federales.

2. Romney no se ha distanciado de la base republicana al distanciarse de Bush. Si algo ha dejado claro es que su programa es más conservador que el de Bush, empezando por el gasto y el déficit.

3. ¿Te has fijado en su rival? Los conservadores sociales también.

Sebastián Sarmiento dijo...

Lo de que su visión del déficit puede ser verdad en el papel, pero no olvidemos que a pesar de la oleadas de dementes, perdón, de Tea Partiers en 2010, muchos de los Republicanos que aprobaron las políticas económicas de Bush todavía están en el Congreso. Además, a los Republicanos les encanta hablar contra el pork barrel, pero algunos de los más entusiastas en ese tema son Republicanos (el difunto Senador Stevens, el Representante Don Young, el Senador Thad Cochran, el ex-Speaker Hastert, etc.).

De ser electo, veremos cuán bien le resulta eso de recortar impuestos y disminuir gastos (por supuesto menos el militar). Probablemente, el gasto se podrá estabilizar un poco, pero la gente no lo va a querer mucho si empieza a recortar en gastos sociales.

Y conste que no me agrada mucho Obama, es sólo que ya conozco de tener nuestro propio Romney en casa, y la experiencia no ha sido muy buena que digamos ;).

Saludos!

Anónimo dijo...

¿Jim DeMint y Rand Paul, dementes?

Creo que llamar a estos dos dementes le quita algo de peso a tu analisis. Pueden calificarse de extremistas en algunos temas pero no creo que tengan menoscabadas sus facultades mentales.

Por lo demas, el debate lo vi igualado. En temas economicos Obama esta muy flojo. En exterior, Romney flojito. No creo que altere mucho la situación de la carrera.

Rockford.

Anónimo dijo...

Hay una cosa de la que no se está hablando mucho (hoy) pero que se consideraba importantísima esta semana, el tema de la mujer. Y creo que ahí Romney dio un paso atrás, entre otras cosas porque soltó perlas como que le había supuesto un esfuerzo buscar mujeres para su equipo. Más allá de los temas de planificación familiar y aborto, en los que la sensibilidad de Romney le aleja un poco de ese grupo demográfico.

Anónimo dijo...

Muy de acuerdo con las opiniones de Sebastián, francamente. Sí parece esto de que cuando no se refiere a taxes, Romney patina bastante. Creo que es porque, en el fondo, no es un republicano conservador. Eso no quiere decir que s gana no gobierne como tal. Pero se le ve seguro-sincero cuando defiende una visión empresarialista. Y forzado cuando tiene que atacar a Obama en política internacional, o aborto.
Pep M.