viernes, 5 de octubre de 2012

Rasmussen: los tres grandes, muy reñidos

Rasmussen nos pone al día de la situación de la carrera en los tres premios gordos de estas elecciones:

Florida: Romney 49%, Obama 47%
Ohio: Obama 50%, Romney 49%
Virginia: Romney 49%, Obama 48%

Rasmussen dice que cualquiera de los dos candidatos puede ganar cualquiera de los tres estados y confirma que, de los tres, Ohio es el que más papeletas tiene para ser el cortafuegos que necesita Obama. Pero la letra pequeña trae algunos datos halagüeños para Romney en Ohio: entre los votantes que dicen estar "seguros" de que van a ir a votar (que hacen aproximadamente un 92% de los encuestados), Romney gana por 3 puntos (51%-48%), y entre los que dicen que ya han tomado una decisión definitiva sobre a quién van a votar (que hacen aproximadamente un 83% de los encuestados), Romney gana por 4 puntos (52%-48%).

Para mi amigo Sebastián Sarmiento: no desconfíes de Rasmussen. Su muestra en Ohio debe ser bastante generosa con los demócratas porque Obama está ganando el estado por un punto mientras pierde el voto no afiliado por 18 (58%-40%); hace cuatro años, el entonces Senador Obama ganó el voto independiente de Ohio por 8 puntos.

En los otros estados también debe haber utilizado muestras de las que los demócratas no se pueden quejar porque, por ejemplo, el mismo sondeo que pone a Romney ganando en Virginia por 1 punto, tiene al demócrata Tim Kaine ganando por 7 puntos (52%-45%) una elección competidísima al Senado.

En octubre de 2008, Rasmussen tenía a Obama ganando Ohio por 3 puntos, Florida por 5 y Virginia por 10.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por lo de amigo ;).

En realidad yo no lo creo mucho a ninguna encuesta (debe ser el hecho de que soy matemático y con mis rudimentarios conocimientos de Estadística me parecen la mayoría bastante malas).

Saludos

Sebastián.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Yo veo posibilidades reales de que haya disputas legales después de las elecciones, al estilo del año 2000, y que incluso el ganador del voto electoral y el voto popular no coincidan.