martes, 7 de febrero de 2012

Election Night 1976 (ABC)

Después de ocho horas y media de directo, a las 3:30 de la madrugada en los estudios centrales de Nueva York, Barbara Walters, Harry Reasoner y Howard K. Smith declararon ganador de las elecciones a Jimmy Carter. El ex Gobernador de Georgia rebasó a esa hora los 270 votos electorales necesarios, al completarse el escrutinio en la lejana Hawaii.

Fue una noche histórica porque supuso de algún modo la rehabilitación de los políticos del Sur Profundo dentro de la política nacional. Durante más de un siglo la Presidencia parecía haber estado vetada para ellos. Desde Zachary Taylor en 1848, ningún hombre del Sur Profundo o, para entendernos, del antiguo "cinturón del algodón", se había ni siquiera acercado a la Presidencia.

También fue la primera vez en 44 años (desde 1932) que un Presidente en ejercicio era derrotado en las urnas. Fue la elección más igualada desde 1916 en votos electorales (hasta el año 2000). Carter ganó 23 estados y 297 votos electorales; Ford, 27 estados y 240 votos electorales.

La anciana madre cacahuetera de Carter fue la estrella de la noche.

Barbara Walters declara Presidente-electo a Carter.



Carter se dirige a sus seguidores en el Georgia World Congress Center de Atlanta.



El resto de la noche electoral en 17 partes. Desde las 7 de la tarde hasta las 4 de la madrugada.

2 comentarios:

Paco dijo...

Se le nota el cansancio a la pobre Barbara cosa mala. Lo cual me recuerda a lo que ocurrió este sábado en el congreso del PSOE, donde los comentaristas del canal 24 horas esperaban que hubiera ganador desde las 2 de la tarde, se retrasaron las votaciones y el recuento y hasta las 5 estuvieron. Un poco más y le da un vahído por falta de azúcar a los presentes. Barbara Walters está ahí a punto de desmayarse de tantas horas hablando.

Antxon Garrogerrikabeitia dijo...

Entonces tenía más mérito. Ahora en esos casos meten videos, gráficos y un montón de material para pasar el tiempo. Todo está muy pensado. Entonces eran las personas, una mesa, y un micrófono, y a hablar sin parar, improvisando.