viernes, 13 de julio de 2012

El peligro de la fase de transición (primarias-convención)

Chuck Todd (NBC News) nos recordaba hace dos días que, hasta que la Convención Republicana certifique oficialmente su nominación, el Gobernador Romney solo puede gastar el dinero donado como "contribución para las primarias." 

*** Romney’s fundraising asterisk: Although we won’t learn all the details and apples-to-apples comparisons until the FEC reports are due on July 20, here’s what we do know about the presidential money race: For the second-straight month, Team Romney (campaign/RNC/victory fund) outraised Team Obama (campaign/DNC/victory fund), $106 million to $71 million. But there’s an important asterisk to some of this money that folks are forgetting. Romney can’t spend any campaign contributions earmarked for the general election until after his party’s convention in late August. So if one donor gives Romney the maximum contribution to the campaign ($2,500 for the primaries, $2,500 for the general), Romney can spend the first $2,500 now -- but can’t spend the second until September. The Romney camp even admitted this in a memo it released yesterday morning. “[W]e are only allowed to spend primary dollars from now through the convention,” the memo stated. So if you want to know how Romney could be raising more overall money but still be outspent in advertising, here’s your answer.
No es el clásico límite de gasto que vimos en candidatos que se acogieron a la financiación pública. En este caso no hay límite de cantidad ya que Romney ha financiado su campaña de primarias con contribuciones privadas, pero sí hay límite en el tipo de dinero que puede gastar antes de la convención. Y eso le obliga a invertir con mucho cuidado en el próximo mes y medio, y lo vuelve más vulnerable frente a un Obama que ha optado por empezar a gastar mucho pronto.

Esto me lleva a rescatar un caso más extremo y dramático, el de Bob Dole en 1996. El Senador Dole recurrió a los fondos públicos para financiar su campaña durante las primarias, y cuando más o menso ató la nominación, en el mes de abril, ya solo le quedaban 10 millones para poder gastar antes de la convención republicana. Y fue en esa "fase de transición" (abril-agosto) cuando Dole perdió las elecciones.

En el libro 'Financing the 1996 Election', de John Clifford Green, se explica:




Romney tiene más dinero y más capacidad de maniobra, y después de la convención podrá gastar todo el dinero del mundo porque renunciará a la financiación pública también en la elección general, pero ahora mismo tiene menos flexibilidad que Obama. Eso explicaría en parte su actual estrategia de limitarse a resistir y a dedicar el máximo tiempo posible a la recaudación de fondos para superar a Obama en los últimos dos meses de campaña.

El caso de Dole es el que se hubiera dado con un nominado que tuviera que acogerse a la financiación pública a partir de septiembre. Por ejemplo, hubiera sido posiblemente el caso de Rick Santorum. No tendría mucho dinero para gastar en este periodo anterior a la convención, y, además de eso, a partir de septiembre hubiera tenido el mismo límite de gasto que tuvo McCain hace cuatro años. Imposible competir.